Artículo sobre Reino vegetal (Figuras) en la heráldica


NOGAL: Generalmente se busca la forma habitual del mismo, ramas y tronco grueso y la copa tupida de forma redondeada. Normalmente se representa en sinople.


PALMERA: En toda representación arbórea se intenta reproducir, fielmente, la apariencia normal y esterotipada que tenemos de determinada especie.


CEDRO: Su representación es la de su forma típica; forma de ramas poderosas y separadas en alguna medida, tronco erecto y señorial.


ENClNA: Esta especie autóctona de nuestro entorno mediterráneo, tiene una silueta sobradamente conocida; tronco fuerte y grueso, ramificado y copudo.


MORAL: Aunque su representación heráldica no es muy exacta, respecto a su forma natural, se le dibuja, habitualmente, con copa desarrollada y tronco grueso y recto.


MANZANO: Por el contrario, la representación heráldica del manzano, se dibuja con multiples ramificaciones y tronco complejo y generalmente frutado en sinople.


ROBLE: Al igual que la encina, los quercus, son harto conocidos en nuestro entorno, por ello su silueta familiar de fornido tronco y ramas tortuosas no es desconocida aún al profano.


CIPRÉS: Esta especie arbórea que se ha utilizado en nuestro país creando una estela fúnebre para ella, no es así en el entorno mediterráneo. Su estilizada silueta es harto conocida.


CASTAÑO: Su representación habitual es de tronco muy grueso y su copa redondeada y nutrida.


PINO: Aunque hay diversas formas de representación, la más habitual es de recto tronco y ramas nutridas pero separadas que no ocultan masivamente el fondo del escudo.


PERAL: Se representa con tronco lineal corto sin rugosidades y con copa de forma muy redondeada.


ALCORNOQUE: Su representación es, habitualmente, de recio y grueso tronco, gran copa muy nutrida y en ocasiones frutado.


OLIVO: Esta especie mediterránea tan común en nuestro país, se representa con robusto tronco y retorcidas ramas pero de claro ramaje. La costumbre es utilizar el sinople, si bien puede ser su color natural.


SAUCE:: La característica silueta del sauce llorón es la que se aplica en su representación de frondosa copa pero no de gran porte.


MADROÑO: Arbusto y árbol, a la vez, el madroño es usado con alguna asiduidad en la heráldica, sin olvidar el escudo más famoso en donde aparece el de la villa de Madrid .


ÁLAMO: La esbelta silueta del álamo se representa en heráldica y sirve a su vez para dar nombre a una disposicion de figuras, pues cuando aparecen cinco árboles en faja se denomina alameda.


LAUREL: Aunque la figura real es más compacta en heráldica se le representa con ramas muy esparcidas. Tambien se utilizan sus ramas para componer las coronas de laurel.


ENEBRO: Su representación heráldica, aunque diversa, comunmente es de copa muy poblada y acabada en su característica forma ahusada.


HAYA: La solidez de esta especie arbórea se expresa gráficamente en su grueso tronco como firme sostén de su gran copa, si bien su representación es variada según determinados heraldistas.


ROBLE HERÁLDICO: Esta es la forma simétrica y sintetizada de representar al roble en estilo heráldico, muy alejada de su representación realista que ya hemos presentado.


VID: En las especies no arbóreas también se representan en su forma natural. En el caso de la vid, aquí sin racimos pero muy frecuentemente adornada con ellos, se ha de especificar.


ESPINO: La diversificada forma natural de este arbusto hace casi imposible representar una que reuna las múltiples representaciones que de él se hacen en la heráldica.


CHAPARRO: Nombre muy autóctono que reune un gran número de especies y que por extensión recoge todo matorral de media altura muy ramificado y poco tupido.


CARRASCA: Igualmente se aplica este nombre y representación a cualquier arbusto de poco tamaño aunque según las regiones se refiera a diversas especies determinadas.


APIO: La hoja de esta especie se utiliza, generalmente, en las formas del adorno del copete de las coronas, claro está que comúnmente en ellas su esmalte es metal.


PEREJIL: De esta planta, tan normal en el uso culinario, se dibuja solamente su hoja si bien no de una forma muy profusa, pues es limitada su utilización a casos específicos.


HIGUERA: Se representan indistintamente y con arreglo a cada caso, la hoja, aquí representada, o el árbol. La hoja es palmada con nerviaciones más claras o en sable si es en sinople.


TRÉBOL: Igualmente que en el apio, se representa la hoja y su uso es, asimismo, adorno de las coronas. Su leyenda de buena suerte se traslada aquí y también a la cruz trebolada.


ROSA: He aquí la llamada rosa heráldica, muy distinta a su representación natural también usada. Su disposición aislada es tal como aparece y en ninguna otra posición que sería errónea.


SOSTENIDA: Esta voz heráldica se aplica a cualquier flor que aparezca con tallo y sus correspondientes hojas y que vengan con diferente esmalte al de la flor representada.


LIS: La llamada flor de lis, representada siempre de una forma determinada y caprichosa, no es más que la sintetización gráfica del lirio. Es básica en la heráldica gala.


PALMA: Esta hoja de palmera utilizada ya bíblicamente, se usa como figura aislada o también cuatro de ellas configuran la cruz de palmas. Es también, a menudo, elemento de ornato junto con el laurel.


BELLOTA: Entre los múltiples frutos o semillas, destaca la bellota por su profusa utilización, bien sea en su color natural o en un solo esmalte.


GRANADA: Fruta del granado que, en nuestra heráldica, tomó singular importancia a partir de la conquista, de la ciudad de igual nombre, por los Reyes Católicos.


PERA: El fruto del peral ha de ser representado siempre con un trozo de tallo pues lo contrario sería incorrecto. Generalmente aparece en sinople incluyendo tallo y fruto.


MANZANA: Hay distintas representaciones de esta fruta, aunque simpre con tallo, el número de hojas varíá segun el diseñador. Es de uso común que aparezcan en número de tres.